sábado, 3 de octubre de 2009

EL CARRILERO

Personalmente me llena ver a los buenos volantes. Me interesa mucho y me fijo en cada detalle del verdadero carrilero, ¿cómo es eso que no existen?. ¿Acaso no existen "carriles" en la cancha para recorrer mil y una vez, desplegarse y reelevarse?. Digo verdadero porque, hay muchos ineficientes que se disfrazan de dinámicos y se estancan en un recorrido corto (20 metros) que abarca la mitad de la cancha y un trozo de sector de cada campo.

Federico Mancuello es, quizás, una de las mejores apariciones de volantes carrileros en estos últimos días. Verlo jugar 15 minutos sirven para localizar su tranco largo y explosivo, la movilidad con las piernas y la dinámica a la hora de trasladarla. El ida y vuelta constante hacen del laburo del carrilero una actividad pesada, de obrero, de esfuerzo constante. El ingrediente perfecto de "Fede" es la pegada, centros cargados de veneno y definiciones mano a mano frente a los arqueros propias de un número 9.

¿Cual/es es/son los problemas del carrilero, en este caso, Fede?. Por un lado el físico, es indispensable para este tipo de jugadores poder tener una pretemporada cargada de trabajo y fútbol. Lesiones totalmente infortuitas le imposibilitaron a Mancuello poder realizar las últimas dos pretemporadas con el plantel profesional. Los resultados están a la vista, la ténica intacta pero los movimientos y el fútbol van separados, cuando tendrían que ir de la mano.

Lo más fácil hubiese sido asociar la palabra carrilero con el Gringo Guisti, ¿no?.

La dinámica de lo impensado.

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