domingo, 11 de octubre de 2009

DE LA TRIBUNA

No voy a caer, o por lo menos lo intentaré, en el típico facilismo de "negros de mierda" o en insultos totalmente justificados como "delincuentes", "rufianes", etc.

La gente está procupada, el hincha, se siente que cada segundo que pasa le arrancan un poco más de lo que él más quiere para seguir a su equipo, una tribuna. Cuestiones de seguridad y obviamente, intereses económicos personales, cada día separan más esta relación tan entrañable que existe dentro del fútbol, entre la persona que va a ver el partido con el lugar físico en donde se ubica.

Las capacidades visitantes en lo que es el fútbol de primera división han mermado a tal punto de que muchos clubes optaron por ceder hasta el 50% de las localidades que anteriormente daban. Presionados por organismos del estado como el Comité Provincial de Seguridad Deportiva, para la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, las dirigencias no demuestran ningún tipo de consideración con el pensamiento del hincha, por ende, nunca expresan inquietudes, solo ceden.


Las Barras Bravas son denominados grupos de hinchas caracterizados, cuyas metas es enriquecer bienes personales con la contribución de recursos brindados por el club, de sus órganos, de sus ingresos, de sus socios, de "todo eso" que conforman una asociación "sin fines de lucro". El tema está en que cada vez más estas cuestiones se toman con suma naturalidad, como si nada sucediera. Como si estuviese impuesto por una especie de ley, mientras que los factores que intentan encubrir estos negocios cada vez tienen menos color, como el seguimiento a todas las canchas, la no violencia, las banderas, los bombos, el color.


Lamentablemente muchísima gente de la tribuna se está perdiendo varios partidos importantes, incluyendo clásicos, una de las tantas explicaciones son que varias de las entradas cedidas caen en manos de las barras, por medio de la alta dirigencia, claro está. Esto conlleva a la bendita reventa de tickets, precios inalcanzables, sin derechos, son impuestos por esta gente para poder "darle de comer al nene".

Estas andanzas del barra son algunas de las tantas que se realizan el ese ámbito, solo algunas, tengan en cuenta que hay peores, como asesinatos, pero mejor no entrar en tanto detalle sangriento y triste.

Las dos bandejas en la Boca, las diez mil en River, menos plateas en San Lorenzo y "arriba y abajo" en Racing de a poco se van alejando cada vez más, yo creo en el hincha y que sabe que todo esto depende de nosotros, pero últimamente lo voy notando un tanto dormido, quizás excedido por toda esta situación.

Gente de la tribuna, volvamos a ser nosotros.

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